Un reciente informe de Asociación Española de la Economía Digital corrobora la confusión que existe entre las empresas al establecer su presencia en Facebook, ya que la mayoría no diferencian entre un Perfil y una Página en Facebook. Un 15% de empresas encuestadas está presente en Facebook, de manera incorrecta, sólo con su Perfil, mientras que el 36% tiene tanto Perfil como Página y el 47% tiene de forma correcta únicamente presencia en Facebook a través de una Página.
El 65% de las empresas con presencia en Facebook, hasta el día en que se realizó el estudio, no habían publicado ningún anuncio en la red social. Sin embargo, parece que para el 79% del 31% restante que sí lo ha hizo, la experiencia fue satisfactoria ya que repitieron la experiencia.
Para un 74% las acciones comerciales les permitieron conseguir más seguidores, para un 42% de los encuestados la relevancia de su marca se ha visto positivamente remarcada. Un 44% reconoce que le ha permitido contactar con nuevos clientes e incrementar sus ventas.
Algo que el estudio viene a constatar es que las empresas creen que Facebook debe proporcionar más posibilidades de segmentación, más información de seguimiento, y estadísticas sobre el funcionamiento de la campaña. Estos puntos me llaman la atención poderosamente, ya que no parece que los encuestados hayan entendido que Facebook es una red de comunicación entre iguales, un lugar en el que la gente comparte sus opiniones con los demás. Evidentemente, las implicaciones que esto tiene sobre el marketing tradicional son enormes, diría más, el marketing tradicional simplemente no sirve en la red social.
Pensar aún hoy que la segmentación del cliente es una técnica de Marketing aceptable es vivir en el pasado, ¿por qué hemos de decidir nosotros qué mensaje es más conveniente para tal o cuál persona? Para después demandar herramientas vara validar nuestras premisas sobre la actitud de una parte de los clientes hacia nuestra campaña… Todo ello es un tremendo error.
Debemos pensar que es el cliente el que debe mostrar interés por nuestros productos, por nuestra empresa, por lo que decimos. Son nuestros productos los que deben estar segmentados, no el mensaje en sí mismo, ni los clientes a los que va dirigido. Habría que comenzar a colocar al cliente en el centro de nuestras acciones de marketing.